En los últimos días la prensa gallega está publicando diversos artículos acerca de la situación actual y los posibles planes de futuro e inversiones de la línea 804 de ADIF que comunica Betanzos-Infesta con la ciudad de Ferrol.
Dicha línea tiene una longitud de 42 kilómetros siendo en realidad un ramal de la línea Palencia-A Coruña que permite a Ferrol estar conectada con el resto de la red ferroviaria nacional de ancho ibérico.
Inaugurada en 1913 y sin apenas modificaciones en su trazado desde entonces corre paralela a las rías de Betanzos, Ares y Ferrol y pese a ser prácticamente un recorrido costero atraviesa una orografía complicada con trincheras, túneles y numerosas curvas.
Lo que en su día fue la vía que sacó a la ciudad ferrolana del aislamiento hoy es un trazado obsoleto y no competitivo con el transporte por carretera .
Las áreas metropolitanas de A Coruña y Ferrol forman un contínuo urbano bordeando las rías del Golfo Ártabro concentrando una población de aproximadamente 500.000 habitantes. Se trata de una zona muy poblada encontrándonos zonas industriales, villas medianas cabeceras de comarca como Betanzos y municipios residenciales que acogen tanto primeras residencias como segundas viviendas vinculadas a playas como las de Miño, Perbes o Cabanas.
Nos encontramos por tanto con una de las zonas de Galicia con más desplazamientos diarios por motivos laborales, administrativos y académicos a lo que se une en verano una importante actividad económica turística y aquí es donde entra en debate que papel que debe jugar el transporte público y más en concreto el ferrocarril para facilitar los desplazamientos entre las urbes coruñesa y ferrolana y los importantes municipios ubicados entre ambas.
Las condiciones serían perfectas para poner un marcha un servicio de cercanías o de media distancia con trenes frecuentes pero con la línea de ferrocarril que sigue siendo la misma de 1913 entre Infesta y Ferrol y una vía única a día de hoy es imposible ofrecer una oferta competitiva de transporte.
Los tiempos de viaje entre A Coruña y Ferrol oscilan entre los 70 y 110 minutos según el tipo de tren que usemos mientras que por autopista el trayecto se hace en 40 aunque en este último caso pagando 4,50 euros de peaje.
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Alvia 04134 camino de Madrdid a su paso por Perbes. |
Ferrol ha quedado fuera del eje atlántico de alta velocidad y no hay planes de que lleguen en el futuro a la ciudad departamental los servicios rápidos que actualmente unen Vigo con A Coruña. Sin embargo esto no excluye que se deban realizar actuaciones de mejora en la comunicación ferroviaria de esta parte de Galicia.
A corto plazo debería mejorarse el mantenimiento para eliminar las limitaciones de velocidad existentes en algunos tramos permitiendo ganar minutos de viaje.
Mientras se realizan las obras más urgentes tendría que hacerse un proyecto de mejora integral de la línea cuyo fin sería el aumento de la velocidad comercial modificándose el viejo trazado de inicios del siglo XX. La orografía es compleja y tendría su coste pero en comparación con obras de alta velocidad de dudosa rentabilidad social no sería tan caro dar a Ferrol y su comarca una comunicación ferroviaria digna.
Desde algunos ámbitos políticos locales se pide la electrificación lo cual es sin duda una petición hecha con escaso conocimiento ferroviario. Un tren eléctrico en general puede alcanzar mayores velocidades que un automotor o una locomotora diésel pero si no hay ninguna modificación destacada en la línea cualquier electrificación sería inútil. Además debemos tener en cuenta que las unidades diésel que circulan por Galicia (594 y 599) alcanzan una velocidad máxima los 160 km/h por lo no habría ningún problema en lo que respecta en rapidez de servicios en caso de una hipotética reforma de la vieja línea Infesta-Ferrol.
Como conclusión podemos decir que Ferrol y sus comarcas vecinas precisas de un plan de mejoras en sus comunicaciones ferroviarias. Tanto por su salida al norte por vía estrecha como por el sur por ancho ibérico las deficiencias y deterioro de los servicios suponen un elemento más en contra de la ciudad departamental y de las comarcas más al norte de Galicia que sufren desde hace décadas una decadencia a nivel económico y poblacional que de no tomarse medidas serias puede cronificarse en el tiempo.
Un gran acuerdo al margen de colores y disputas políticas con la intervención de Gobierno Central, Xunta de Galicia, ayuntamientos y organismos directamente implicados como ADIF y RENFE sería muy deseable para no dejar definitivamente aislado al tercio norte gallego.
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